Anteriormente
conocido como principio pro hómine, mas,
por cuestiones relativas a la igualdad de género, en aras de evitar cualquier forma
de discriminación, hoy pro personae –mal llamado pro persona-; puede ser
entendido como un principio de armonización, o bien, como un principio de interpretación;
a continuación una breve explicación del uso de tal herramienta en ambos
sentidos enunciados.
Funciona
como un principio de armonización, en tanto que permite resolver un conflicto
de antinomias, esto es, cuando dentro del ordenamiento jurídico existe dos
normas opuestas aplicables a un mismo caso, el principio pro personae dictamina
que debe ser aplicada la norma más amplia, es decir, la norma que: 1. Amplíe en
mayor medida un derecho humano; 2) reconozca un derecho nuevo, o sea, incremente
la esfera de los derechos humanos; o 3) evite la restricción de un derecho
humano.
Cabe
precisar que el principio pro personae como herramienta de armonización es un
elemento más para la resolución de los conflictos entre normas, esto es, que no
por existir este principio dejan de ser útiles y aplicables los diversos
identificados como: de jerarquía, de especialidad y de temporalidad, sino que
se suma uno más –pro hómine- para el caso de que ninguno de los enunciados
anteriormente permita la decisión de la antinomia.
Ahora
bien, el principio pro personae como criterio de interpretación, se refiere a
que en la toma de una decisión, debe recurrirse la interpretación más extensiva, cuando
se trata de reconocer derechos protegidos, e inversamente, a la interpretación
más restringida cuando se trata de establecer limitaciones a algún derecho.
Es pues un principio hermenéutico que auxilia en la selección y justificación
de métodos de interpretación de una norma para la resolución de un caso
concreto en que se haya en conflicto un derecho humano.
Con lo anterior, podemos concluir que el principio pro personae no es un
problema de jerarquización, puesto que el principio de jerarquía es uno más
para la resolución de antinomias; y no es un método de interpretación en sí
mismo, sino que es un mecanismo que auxilia a determinar qué método de
interpretación es aplicable en tanto que amplía un derecho humano o evita su
restricción.
Es una explicación muy clara, de lo que implica el principio y su utilidad legal adecuada
ResponderEliminarEs una explicación muy clara, de lo que implica el principio y su utilidad legal adecuada
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